miércoles, 30 de mayo de 2012

Hoy voy a hablar sobre los dichosos exámenes, donde hay discrepancias entre los profesores que lo utilizan y los que no. Hay algunos que la palabra evaluar es entendida como examen, todos los conocimientos que pretenden valorar se resumen en una serie de preguntas que llevan una correspondiente nota. Para otros es una forma de evaluar, pero no solo se basan en este criterio, sino en otros. Otros, sin embargo, no lo ven apto para valorar el conocimiento.
Yo creo que el examen es una forma más de evaluar, no la única claro. Además pienso que no será tan malo si se utiliza en todos los niveles, desde primaria hasta la universidad, y desde hace mucho tiempo.
Los niños estudian para el examen generalmente de memoria, casi sin comprender lo que se están estudiando. Este aprendizaje solo se almacena por poco tiempo, ya que no ha habido una comprensión previa. Al tiempo de esos conocimientos solo se recuerda el nombre, de ahí que muchos acaben sus estudios y no se sepan nada.
Cuando yo estaba en primaria, recuerdo que había exámenes en los que había estudiado y estaban suspensos, y al contrario. Con esto quiero decir que en un examen no se ve reflejado el esfuerzo por parte del alumno, ya que puede ser que para un examen hayas estudiado mucho, pero el mismo día del examen tienes un problema familiar, o estar enferma, y no tengas la cabeza donde tiene que estar.  O puede ser que estés estudiando las tardes enteras, y que algunos compañeros se copien en el examen, y que aprueben sin esforzarse.
También los exámenes suelen crear nerviosismo en los niños, sobre todo inseguridad por no saber si los superaras o no. Pero creo que los exámenes le ayudan a los niños a involucrarse en sus estudios, a adquirir responsabilidades,..

Esta viñeta muestra el apuro que mostramos algunos alumnos ante los exámenes, de llegar al examen y quedarte en blanco, de no saberte nada, o de no acordarte.

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